LA TECNOLOGÍA Y EL “SER” – MSc. Denise Vásquez

La tecnología ha pintado de multicolor al mundo, ciertamente ha habido pasos agigantados, llamados saltos cuánticos (saltos que dan los electrones cuando pasan de una capa a otro en el átomo y desprenden gran cantidad de energía) en el despliegue tecnológico; el uso de tecnología celular, el uso de internet hace que quede derogado el paradigma de que quien tiene el conocimiento, tiene el poder, porque ya el conocimiento está a disposición y prácticamente en tiempo real.

La sociedad quiere la información “just in time” y si se sabe seleccionar la fuente, podemos disponer de veracidad en los datos obtenidos. Cada día hay mayor impacto en el uso de las herramientas tecnológicas para garantizar una mayor rentabilidad en las actividades realizadas. Eso es indiscutible e innegable. Aparte que, es una característica de esa líquidez de la modernidad, término atribuido a Z. Bauman, el cual hace una comparación con el estado líquido de la materia y la sociedad. Los líquidos “se derraman, inundan, chorrean…la práctica nos demuestra que cuanto menos cargados nos desplacemos, tanto más rápido será nuestro avance”.

En esta cita de Bauman podemos ver cómo hay correspondencia con los líquidos y la actuación de los actores de la sociedad. Incluso los líquidos van por caminos de menor presión y la sociedad actual aboga por atajos para resolver sus problemas diarios.

Vemos entonces como estamos en una sociedad donde la velocidad pasa a ser un valor cultural, donde la velocidad de respuesta, es central para el desempeño de las labores; vemos una sociedad inmersa en querer ir cada vez más rápido. En tal sentido, el ser humano ya no ve en la tecnología una herramienta sino una forma de vida, un estilo de vida que pudiera convertirse en adictivo. Es muy fácil querer pasar horas frente a un video juego que evidentemente, libera hormonas, dopaminas, que hace placentera la acción y como toda actividad placentera, pues se quiere más y más cada día.

El punto de reflexión es si nos estamos alejando de nuestro centro como seres, como personas. Me pregunto: ¿dónde está el tiempo para compartir con nosotros mismos? ¿Por qué es más importante estar al día con las noticias que dar amor y diálogo en el hogar, escuela, sociedad? ¿Seguiremos permitiendo signos de esclavitud a lo largo de la historia? ¿Estamos realmente en ese punto de estructuras disipativas que enuncia Prigogine?

No pretendo dar respuestas a estas interrogantes porque considero que cada ser humano tiene la llave para abrir la caja donde están guardadas las respuestas de su vida. Tampoco pretendo decir que eliminemos por decreto el uso de video juegos porque entonces la lista sería larga: programas de tv, cine, radio, bingos, juegos de envite y azar; tendríamos que incluir las canciones de vallenato, regaetton, salsa erótica y muchas más; tendríamos que borrar los prototipos de belleza, mujeres de plástico por todo su cuerpo. No es la idea. Entonces, en dónde está la respuesta. En tu ser, en tus adentros. En este punto de esta disertación, quiero mencionara a H. Maturana quien es un científico que nos invita a ver el lado amoroso de la vida y a meditar. ¿Por qué no explorar esas acciones entre nosotros? ¿Será que esa es la respuesta para erradicar la esclavitud? ¿Será que ese grupo elitesco dueño del dinero, más no de la riqueza, porque la riqueza te pertenece, tiene una orquesta sustentada para mantener la mente alejada del corazón?

El hombre tiene un gran poder: puede crear y puede destruir; depende de cada uno de nosotros la respuesta. Quiero terminar con una anécdota del acervo cultural:

Dos niños se enteraron que iba a llegar un sabio al pueblo. Y dijeron que harían una travesura y dejarían mal al sabio. Tomarían entre sus manos un pajarito y le preguntarían al sabio: ¿el pajarito que tengo en mis manos está vivo o muerto? Si dice que está vivo, lo apretaré y abriré las manos y le digo: ves está muerto. Y si dice que está muerto, abro las manos y lo dejo volar. Cuando estuvieron frente al sabio le preguntaron: ¿Sabio cómo está el pájaro que tengo en mis manos? El sabio respondió: La respuesta está en tus manos…

 

La tecnología y el Ser siempre viajarán asintóticamente.

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CUESTIONAMIENTO AL CURRICULUM UNIVERSITARIO: REFLEXIONES HACIA LA BÚSQUEDA DE NUEVOS HORIZONTES PARA ENFERNTAR LOS DESAFIOS DEL MUNDO GLOBAL – Por: MSc. Marisela Prieto Berbin

RESÚMEN

 Este trabajo está dirigido desde una postura crítica a realizar un estudio que permita cuestionar la realidad que presentan las instituciones universitarias a nivel curricular con la finalidad  de producir reflexiones que nos aproximen hacia la búsqueda de nuevas perspectivas, donde los sujetos sociales en un proceso de interrelación puedan interpretar el hecho social y reprogramar el curriculum que a nivel superior se encuentra desfasado  desde hace tiempo de la verdadera realidad coyuntural  que confronta la sociedad de hoy y que por ende exige nuevas maneras éticas, sensibles, estéticas que funjan  como horizontes que conduzcan a la vez a la construcción de un curriculum adaptado al momento histórico y a las otras dimensiones discursivas y saberes, que mediante el acto educativo puedan asumir los desafíos que confrontan la sociedad inmersa en la fase epocal de la mundialización.

Descriptores: Curriculum universitario; Reflexiones; Nuevos horizontes; Desafíos; Mundialización.

 

 

CONCLUSIONES

Ante  esta situación de crisis social descrita, es necesario y urgente declarar una movilización de sujetos sociales que en interrelación con la activación de dispositivos tecnológicos y elementos comunicacionales de forma lógica generen redes que se esparzan con la esfera social con la finalidad de que focalicen la información adecuada que permita conocer la realidad de cada uno de los factores educativo, político, económico, cultural y espiritual para confrontar las debilidades, conflictos, incoherencias y desaciertos que surjan, para desde allí levantar un campo de acción que a través de la complejidad se investigue y estudie el problema y en un proceso de análisis se interconecten las líneas de pensamientos desde el pensar para propugnar un dialogo de saberes donde los actores sean capaces de exponer sus ideas con la intención de entenderlas, interpretarlas para reflexionar sobre la educación universitaria de hoy, la cual no corresponde con la formación que necesitan los sujetos sociales que han de conducir, dirigir y administrar la sociedad, inmersa en una diversidad de conflictos que cada día se hacen más complejos.

En esta trama dialógica se debe cuestionar el curriculum universitario que se ha desdibujado en el tiempo y el espacio perdiendo vigencia y pertinencia. En consecuencia hay que reconstruir un curriculum universitario, enmarcado en un conocimiento ético, útil y saberes pertinentes,  donde se tome en cuenta todo el rizoma que representen ideales, aspiraciones, valores e interese. Un curriculum con base en la cotidianidad, con un sentido de lo nacional, regional y local, donde se expongan de manera estética  los elementos que puedan enaltecer la formación del individuo como ser integrante de las nuevas generaciones. Lo cual enfatiza Freire, P.(1984), como una propuesta digna de problematizar mediante el dialogo al referirse a “la postura estética”, La cual constituye una figura para legitimar la práctica cotidiana que realizan los individuos al momento de proyectarse y progresar mediante sus perfiles, vistos a través de la formación del nuevo sujeto social como producto  de la imaginación creadora, belleza y expresión sensible en el mundo simbólico.

De allí que desde un pensamiento complejo y una conciencia crítica, se definan los vectores esenciales para la construcción de nuevos horizontes para la producción de un curriculum universitario que oriente una educación que se corresponda con las exigencias que demanda la humanidad para la conformación del conglomerado social, que ha de confrontar la crisis de la mundialización.

Una mirada a las TIC’S desde el Proyecto Canaima – Por: M.Sc. Diamaris del Valle López Ramos

 

“Todos tenemos la esperanza de que
el mundo pueda ser un lugar mejor
donde vivir y la tecnología puede
colaborar para que ello suceda”
Tim Berners Lee

Desde hace algún tiempo en el discurso académico se viene utilizando el término globalización, y pareciera que todos los actores del hecho educativo estamos al tanto de lo que se trata y que a nadie le cabe la menor duda de que vivimos en un “Mundo globalizado”; sin embargo, cuando decidimos hurgar en la realidad escolar, nos percatamos de que éste y otros neologismos no trascienden de ser un cliché. Y es que la globalización y sus acompañantes vocablos cibernéticos tomaron desprevenidos a una buena parte de los educadores cuya formación como cibernautas recuerda aquella metáfora de que “la realidad va por la escalera y el conocimiento y las ciencias van por el ascensor”.

 

No es un secreto, el hecho de que existe una coyuntura antagónica entre la formación cibernética de los docentes y los requerimientos de una población escolar que navega a la velocidad de Megabytes y Gigabytes a través de páginas web, redes sociales, video juegos y otras aplicaciones; pero que no se interesa en desarrollar destrezas en el manejo de programas de utilidad académica como lo son: Word, Excel, PowerPoint, Publisher, entre otros; con el agravante de que nuestros educadores, en su mayoría tampoco los manejan. La paradoja de la Globalización es que quienes deberían, por esencia, estar a la vanguardia en el conocimiento cibernético se han quedado en la retaguardia.

 

Quienes viven la realidad escolar desde la administración educativa pudieran desestimar este planteamiento con los alegatos curriculares de la inclusión de las TIC’S (Tecnologías de la Información y la Comunicación), en los planes de estudio y la puesta en marcha del Proyecto Canaima. Ciertamente, ambos elementos representan importantes contribuciones al hecho educativo; sin embargo, se hace necesario activar mecanismos de supervisión educativa de cara a la utilización y desempeño en las aulas de clase.

 

La incorporación de las TIC’S eran un elemento necesario para la evolución del proceso educativo en la Era de la Globalización y de desarrollo tecnológico acelerado; pero quienes diseñan currículo y más aún, quienes son responsables de la toma de decisiones en el ámbito educativo, parecieran desconocer la realidad social a la cual se circunscriben sus planes y proyectos. Este desconocimiento de la cotidianidad del hecho educativo ha conducido a que la implementación de las TIC’S se transforme en un quebradero de cabeza para buena parte de la población docente que no se encuentra preparada ni cuenta con las herramientas necesarias para acometer tal tarea.

 

Como hemos señalado anteriormente, muchos de nuestros docentes desconocen el manejo y utilidad de los programas básicos, eso sin contar la posibilidad de que incluso carezcan del equipo de computación y el servicio de Internet. Estas acotaciones no intentan menoscabar la relevancia de las TIC’S en el proceso educativo;por el contrario son un llamado de alerta desde la vivencia cotidiana de la realidad escolar y en tal sentido, reconocemos que el Proyecto Canaima vino a llenar algunas de estas carencias.

 

La posibilidad cierta de que tanto nuestros estudiantes como nuestros docentes puedan contar con una computadora portátil y tener acceso a Internet  devino en una alternativa para la concreción del uso de las TIC’S dentro del aula de clase; sin embargo, esta experiencia que prometía optimizar la práctica de las TIC’S se ha visto obstaculizada por las carencias en la formación de los docentes en el dominio de destrezas relacionadas con las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

 

La paradoja se ha visto acentuada por cuanto las debilidades lejos de ser superadas se han acrecentado y el uso de las famosas Canaimitas se ha limitado a la demostración de videos con el contenido de algunos temas de las diferentes asignaturas que conforman los currículos de los grados; actividad ésta que termina siendo un acto poco atractivo para los niños y jóvenes quienes lo ejecutan mecánicamente.

 

La computadora portátil Canaima es un valioso recurso para el aprendizaje en esta Era Global y una aliada propicia para el impulso de las TIC’S en el proceso educativo pero definitivamente se debe asumir la imperiosa necesidad de ofrecer a nuestros docentes una sólida formación en el manejo de las diferentes posibilidades que éstas ofrecen.

 

Docencia, Tecnología y Educación: Una triangulación necesaria en el contexto universitario – Por: MSc. Asunción Suniaga

En los últimos años, las universidades como espacio de intercambio de saberes ha propiciado el uso de las Tecnologías de Comunicación e Información (TIC´s) como una manera de simplificar sus procesos y de estar a la vanguardia en esta nueva era planetaria. Siendo la tecnología definida por Hopeman (1991) como “un conjunto ordenado de instrumentos, conocimientos, procedimientos y métodos aplicados en distintas áreas” (p. 35). En otras palabras, la tecnología implica la renovación y ampliación de procesos, cambios en la organización e influye directamente en los modos de gestión.

En este sentido, la tecnología en el espacio universitario ha innovado la forma de comunicar, ha incrementado el control y comprensión del entorno a través de los programas, internet, la automatización y mecanización de los procesos, lo cual repercute directamente en la naturaleza de las operaciones, tanto que las organizaciones se hacen más pequeñas, más flexibles, mas austeras y más productivas.

En Venezuela, las universidades han utilizado la tecnología para la descarga de programas, creación de aulas virtuales y espacios en la red, uso de buscadores e intercambio en las redes sociales, pero más allá de eso, se ha subestimado el papel transformador que tiene el elemento tecnológico en la cultura y la educación.

En la cultura, especialmente la occidental ha impulsado nuevas manifestaciones del poder, pero con apariencia de innovación, que han trascendido las nociones tradicionales de tiempo y espacio. Tales manifestaciones han sido utilizadas en la producción de formas simbólicas, abriendo espacio a la fantasía y a la creación de un imaginario colectivo distorsionado de la realidad, donde persisten de diversas formas viejas estructuras de explotación, represión, entre otras que ha cercenado la capacidad creativa y de generación del conocimiento y que sutilmente disfrazadas se han apoderado del intelecto humano.

Por otro lado, en la educación la tecnología aunque ha impulsado la difusión del conocimiento y le ha otorgado al sujeto humano “el poder” para alcanzar su propia independencia no ha innovado la forma de pensar del ser humano, favoreciendo una actitud un tanto conformista ante lo que conocemos y sabemos que el conocimiento que se genera, en algunos casos, puede tener validez científica, pero en otros simplemente muestra una visión muy distante de la realidad que vivimos. De ahí, la importancia del docente universitario quien tiene la responsabilidad ética de filtrar esos conocimientos, determinando su relevancia, pertinencia y sentido en lo que desea expresar. Al respecto Sanchez y Salmasi (2011) afirman que:

“La opción ética a la que nos enfrentamos es al cuestionamiento y a la interrogación que promuevan espacios de renovación y entropía, no para aniquilar sino para transformar. El sujeto histórico de las nuevas tecnologías pueden romper barreras de distancia y tiempo, por lo tanto, de lo estático. Se imprime una dinámica de cambios que cuestionan, en la postmodernidad, la etnia, la nacionalidad, la sexualidad, el género, la humanidad tal como se ha establecido. Lo que antes era una afirmación indiscutible ahora se coloca en entredicho, se disloca “el” concepto, la verdad absoluta sujeta a la razón cognoscente para hacer aparecer lo imaginario, lo sublime, eso que había sido dejado fuera por no pertenecer al mundo de la ciencia” (p. 68).

Esto significa que, en esta nueva era tecnológica, la cual pudiera muy bien ayudar a desarrollar un pensamiento crítico y transformador en el docente, el mismo se ha alejado de este propósito por costumbrismos o el cumplimiento de rituales propios de la academia, parcelándolo y haciéndolo caer en la racionalidad técnica e instrumental. En este sentido, la docencia universitaria no debe limitarse a la implementación del elemento tecnológico dentro de sus aulas de clases o a la incorporación dentro del magma curricular de una especie de cátedra para hacer uso de los mismos, sino que emerge de una renovación profunda que sane las incoherencias entre la teoría y práctica, entre la forma y fondo y que se dirijan esfuerzos hacia la trascendencia del ser, donde éste se apropie de conocimientos, ya que mientras más se aproxime a sus saberes, mas posibilidad existe que ese nuevo conocimiento pase a formar parte de su bagaje cultural. Por ello, esta nueva era planetaria nos invita a acercarnos más pero también comprometernos más en la construcción social de la realidad donde los docentes universitarios fomenten el desarrollo de una conciencia crítica en el hombre, a la formación de un ciudadano proactivo, a propiciar el intercambio de saberes, a la transformación de una sociedad y a estimular la emancipación del sujeto.

 

Referencias

  • Hopeman, R. (1991). Administración de la producción y operaciones: planeación, análisis y control. México: CECSA.
  • Salmasi, N. y Sánchez, J. (2011). Dispositivos tecnológicos y subjetividad en el contexto pedagógico. Revista ciencias de la educación. 21 (37), 55-71.
  • Sánchez, J.; Caldera, Y.; Plaza, M.; Ortega, M. y Salmasi, N. (Comps.). Antología de un pensamiento pedagógico emergente. Venezuela: Fondo editorial de la Universidad de Oriente.

 

Escuela y Educación: Una relación distinta en la contemporaneidad – Por: MSc. Lonis Chacón M.

La escuela exige un modo de pensar distinto, coherente con el pensamiento emergente de la contemporaneidad. Hasta ahora la escuela ha limitado su espacio para informar e instruir a los estudiantes en base a competencias e indicadores establecidos en el currículo de hace más de una década;el cual dista de la educación que se requiere en la contemporaneidad para el ejercicio de la ciudadanía.

Ante la incertidumbre de esta era planetaria no deberían existir currículos estructurados y estáticos que se quedan insuficientes ante las nuevas relaciones dialécticas que se dan entre la escuela-comunidad. Se hace emergente “un currículo en desarrollo” capaz de adaptarse y ser flexible a los constantes cambios del entorno y exigencias locales, regionales y nacionales.

La esencia de una verdadera educación y más allá aun de una autentica formación del ser humano tiene que incitar al desarrollo del pensamiento para convertir la información en conocimiento científico. Y así  potenciar en el estudiante la innovación y no la repetición de contenidos que muchas veces son abstractos porque ni siquiera están contextualizados con  su realidad.

Los docentes tienen una gran cuota de responsabilidad ante este panorama, su praxis ha estado sustentada en la racionalidad instrumental, en rituales que lejos de crear,instauran pensamientos e ideas de dominación en esa relación saber-poder que no provee al estudiante de las herramientas necesarias para transformar su entorno y mucho menos para ser autónomo es su aprendizaje.

La escuela como parte del todo, es decir como subsistema del sistema educativo tiene que asumir un mayor compromiso en su rol pues el mensaje informativo y valorativo que recibe el estudiante del entorno (medios de comunicación, iglesia, comunidad, partidos políticos, gremios y sindicatos y la familia) son tanto o más significativos que el mensaje escolar.

Por lo tanto la educación no puede ser vista como una responsabilidad exclusiva de la escuela sino de todos los actores corresponsables en la formación de la ciudadanía de un país.

Cabe preguntarse si realmente el Estado trata de cumplir con una educación de forma desinteresada, a favor de todos, con equidad y justicia social al pueblo o si por el contrario, de manera solapada sólo responde a los intereses de clase? Ya que a lo largo de la historia los currículos han sido injerencia directa de decisiones estatales para buscar la reproducción del modelo de producción dominante.

En la actualidad se habla de un nuevo currículo para el Sistema Educativo Venezolano sustentado en la Encuesta Nacional para la Calidad Educativa como parte de la revolución establecido en el Plan de la Patria.  Ahora bien, se plantea el asunto de que el pueblo, lleva dentro de sí la posibilidad de cambiar o usar esas estructuras a su favor. El asunto sería educar a un individuo crítico y reflexivo que pudiera cambiar las estructuras para que la educación dejara de ser instrumento para beneficio de una determinada clase y permitiera la realización personal.

El papel del Educador en el contexto de la sociedad del conocimiento – Por: MSc. Ángel Rodríguez

Pensar en la sociedad del conocimiento, aquí ahora, a propósito de la era de la predominancia de la información, nos pone en el recuerdo de lo planteado por Hebert Marshall McLuhan, cuando en su momento lanzó la advertencia  sobre que el medio es el mensaje, en esto va implícito una de las característica más poderosa de los medios como es el poder incontrolable para modificar las actividades humanas en lo que pueda ser su curso y el funcionamiento de estas, con el gran llamado al establecimiento, mediante los medios de información, de la denominada Aldea Global, indicándonos que ello era evidente a través de lo que insistió en denominar la sociedad de la información. Esto resulta una seria advertencia para todos los proyectos que en una forma u otro permea el universo de la formación educativa, dicho en otros términos, la reflexión nos pone en la responsabilidad de intentar de actuar ante este fenómeno  a propósito de la construcción o diseño curricular que intentará establecer la vertiente o camino formativo que ha de implementarse en los espacios y campos  educativos que de alguna manera tienen la responsabilidad de establecer los hitos necesarios en la formación del nuevo ser que como educando o discente, formará lo que algunos sociólogos e historiadores definen como el nuevo hombre que ha de construir la patria que solicita los nuevos tiempos en la República Bolivariana de Venezuela.

En este sentido, la principal característica que debe poseer un docente de este milenio, más allá de ser creativo y  asumir el rol de formador que se había perdido en la época moderna, por lo que a pesar de las nuevas tecnologías, y  diría más, debido a ellas, se debe regresar al profesor integral, al profesor formador de consciencias que caracterizó a la Venezuela de antes del auge petrolero; quizás esto suene  paradójico, pero es la realidad no sólo en nuestro país sino en el mundo entero, pero no debe extrañarnos, pues en esta época  postmoderna el signo es la paradoja, ya que por un lado tenemos el fenómeno globalizante que todo lo unifica,donde lo táctil como lo expresa Kerckhove (1999): “El sentido del tacto se involucra en  el pensamiento tanto en nuestras mentes como en nuestras máquinas, un tanto  participante en el proceso intelectual. La simulación del tacto es la primera  psicotecnología lo suficientemente poderosa para sacarnos de nuestras estructuras mental frontal, teorética y alfabética”(73.) que lo arrastra todo y por otro lado, no obviando como consecuencia del mismo, el resurgir de prácticas del pasado, que buscan reafirmar la identidad y los valores, como una forma de no sucumbir ante la uniformidad del mundo.

La preocupación tiene asidero por entender que la educación no puede escapar a este signo, sino que por su misma esencia es la llamada a resolver, a conciliar estas características que a simple vista parecerían contradictorias, pero que en el fondo son perfectamente compatibles, pues la mejor y más oportunidades de estudio, de formación, de conocimientos que nos brinda la tecnología deben ser aprovechadas al máximo y para ello se hace necesario que nuestros educadores recuperen su papel de innovadores, de críticos, de formadores de conciencia, si queremos tener una generación que sea capaz de enfrentarse a esos mismos retos tecnológicos, y a la avalancha de conocimientos que este auge de las comunicaciones nos deparan.

 

Referencia

 

  • De Kerckhove, D. (1999). La piel de la cultura. Barcelona, España: Gedisa.
  • Marshall, McLuhan, M.(1996). Comprender los medios de comunicación. Barcelona, España:Paidós.
  • Marshall, McLuhan, M.(1997). El medio es el mensaje. Barcelona, España: Paidós.
  • Urdaneta, C y Rodríguez, A. (2014). El Docente del nuevo milenio.HumanArtes. Revista Electrónica  de Ciencias Sociales y Educación. Año 2, N* 4. Enero- Junio, 2014. http://www.revista-humanartes.webnode.es/